En primer lugar, el especialista retira cuidadosamente las prótesis mamarias existentes. Este paso permite evaluar el estado del tejido mamario y solucionar posibles problemas como contractura capsular o desgaste del implante.
Tras retirar los implantes, se revisa la cápsula y el tejido mamario para asegurar que la zona esté preparada correctamente antes de colocar las nuevas prótesis.
Se colocan los nuevos implantes mamarios, seleccionados previamente según las necesidades y preferencias de la paciente, buscando mejorar la forma, el volumen y la armonía del pecho.
Después de la cirugía se coloca un vendaje que se retira a las 48 horas y se sustituye por un sujetador postquirúrgico sin aros. La recuperación es progresiva y el uso del sujetador durante aproximadamente un mes ayuda a garantizar un resultado óptimo.
El regreso a la actividad física dependerá del tipo de prótesis colocada:
• Prótesis redondas: aproximadamente 1 mes de descanso antes de retomar el deporte.
• Prótesis anatómicas: se recomienda esperar alrededor de 2 meses antes de realizar actividad física intensa.