Durante la consulta inicial, el especialista evaluará sus párpados y su estado de salud para determinar el tratamiento más adecuado para usted.
La blefaroplastia consiste en eliminar el exceso de piel y bolsas de grasa en los párpados para rejuvenecer la mirada.
Tras la intervención, es importante seguir las indicaciones médicas para reducir la inflamación y favorecer una recuperación adecuada.
Se realizarán revisiones posteriores para controlar la evolución y asegurar una recuperación correcta y segura.
Es normal experimentar cierta inflamación o pequeños hematomas alrededor de los ojos durante los primeros días después de la cirugía. Estos irán disminuyendo progresivamente.
Puede aparecer una ligera sensación de tensión o sensibilidad en la zona tratada, que normalmente se controla fácilmente con la medicación y cuidados indicados.
La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades habituales entre 7 y 10 días, dependiendo de la evolución de cada caso.
Los puntos de sutura suelen retirarse entre 5 y 6 días después de la cirugía. El especialista realizará revisiones para asegurar una correcta recuperación.